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EL BALNEARIO.
(Texto y fotografías de Mako,
salvo indicación expresa...)
INTRODUCCIÓN Y ACLARACIONES

Llegando a Mondón. Año 2004.
(Todas
las fotografías pueden verse a toda pantalla en el álbum de
fotografías)
La información que aquí se muestra procede de averiguaciones hechas
personalmente en distintas visitas al lugar y en base a charlas
mantenidas con algunas personas mayores de la zona que
todavía recuerdan algún dato o alguna anécdota referentes al
Balneario do Mondón. Probablemente algo de lo que aquí se
publique no sea cierto o no sea exactamente como se dice, si
es así y si alguien puede y quiere aportar algo será un placer
contar con su ayuda.
Todavía hay descendientes de los que allí vivieron y regentaron. Si
alguno lee esto y quiere aportar algo de luz a mis escasas
averiguaciones sería estupendo y si algo de lo que aquí se escribe
no es exacto o resulta molesto le agradecería que me lo hiciese
saber para poder rectificar y pedir disculpas.

Balneario de Mondón. Un lugar único. A
la derecha está propiamente el balneario que tiene por
anexos también a la derecha la cocina y el horno, más
pequeño. El edificio de la izquierda son las viviendas
familiares y probablemente más habitaciones.
Lo
que vulgarmente, se conoce como Balneario do Mondón, no fue creo yo,
lo que imaginamos normalmente como Balneario, con sus piscinas o
charcas con gente tomando baños y esas cosas, no; el agua de Mondón
no era para darse baños sino para beber. Se trata de aguas
ferruginosas que parece que iban bien para la gente con poco
apetito, anemias y poca salud en general, Ya se sabe, las aguas de
los balnearios curan a uno de casi todo. Por lo tanto yo creo que no
estamos hablando realmente de un balneario, si nos atenemos a la
definición de éste como
"adj.
Perteneciente a baños públicos. m. Edificio donde se toman esos
baños"
sino de
“Aguas Medicinales de
Santo Tomas de Beto (Mondón)” tal y como reza el mapa de 1941 y aun
se puede leer no sin esfuerzo en el rótulo de la fachada del
edificio principal del establecimiento.

Parte de la fachada delantera del
balneario, entendiendo como tal (en adelante) el
edificio que ostenta el rótulo con la leyenda: AGUAS MEDICINALES DE STO. TOMAS DE BETO M O N D O N
Reconozco que las dos primeras líneas son por pura
intuición.
En el suelo un enorme y viejo árbol (no
identificado), abatido finalmente por el tiempo, los
hongos y probablemente algún rayo.

Montaje con el balneario y un
añadido.
Posteriormente, con las
sensacionales fotografías y datos aportados por Ramón Vega,
biznieto de los primeros dueños del Balneario que efectivamente
la placa pone lo expresado anteriormente:

Fotografía enviada por Ramón Vega, año 1970, en ella
figura a la izquierda Ramón López, hijo de Emilio
López, dueño del Balneario y abuelo de Ramón.

Efectivamente en la
documentación enviada por Ramón Vega figura este folleto
propaganda que indica bien a las claras las cualidades del
agua:" AGUAS MEDICINALES DE Santo Tomás de
Veto /// Estas aguas
como férreas crematadas, están muy indicadas en la clorosis
y en la anemia, su uso es muy útil para entonar el tubo
digestivo, conviene a las personas débiles y linfáticas, a
las que padecen gastrálgias, dipepsias, accedías y a todas
que hacen difíciles digestiones"
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Balneario.
ORIGEN: HISTORIA DEL BALNEARIO

En mi opinión,
basada como ya he dicho, principalmente en datos obtenidos del
recuerdo de habitantes de la zona y en algunos indicios obtenidos
por mi cuenta, es bastante probable que éste pequeño núcleo no
naciese como balneario sino provocado en parte por el movimiento
generado a partir de una pequeña industria metalúrgica, A Ferrería,
existente antiguamente en las cercanías y en parte también por su
situación estratégica cercana al puente que procedente de San Fiz
cruzaba el Xares camino de Alberguería, hoy sumergida en el embalse
de Prada al igual que la Ferrería y el puente en el embalse de Santa
Eulalia.
En el centro de la imagen ruinas
probablemente anexas a la Ferrería de las cuales el
camino que venía de Alberguería parte hacia la derecha y
se dirige al balneario, a San Martiño y Barxa, después al
Millarado (otro lugar interesante) y más allá a
Carballal, Petín y A Rúa .
En este punto debe ser donde estaba el pontón que
cruzaba el Xares.
Supongo que ahí, bajo el agua, también está la ferrería.
En la parte superior izquierda se observa parcialmente
el "souto de castaños bravos", que todavía sigue ahí y
todavía seguía siendo explotado justo el día en que está
hecha la foto en Mayo de 2005
En este punto se
unía también el camino procedente de O Millarado, otro pequeño
poblado tipo clan como Mondón, cuyo principal medio de vida estaba
en este caso basado en la explotación de varios de los molinos
existentes en el Xares, ya más abajo de Barxa, que todavía
permanecen más o menos en pié, eso si, les falta el agua. No
olvidemos que los embalses acumulan agua en un sitio porque la
quitan de otros, en este caso la zona río abajo de Barxa y los
molinos de O Millarado.

Otra vista de lo que queda del souto de castaños.
Sin querer
profundizar demasiado en algo para lo que no estoy nada cualificado,
la estructura social de estos poblados recuerda enormemente,
salvando las evidentes diferencias, al tipo de sociedad que se
supone se podía encontrar en los antiguos poblados o castros celtas,
es decir, básicamente una familia que va creciendo y en lugar de
dispersarse se mantiene unida bajo un objetivo común, principalmente
la supervivencia y el progreso. La familia va creciendo y se llega
a formar una pequeña aldea en la que todos están de alguna manera
estrechamente emparentados, formándose un verdadero clan
generalmente bastante cerrado en el que el patriarca, fundador o
cabeza de familia de mayor edad es más bien más que menos el que
toma las decisiones acerca de lo que se hace o se deja de hacer.
A la altura de O
Millarado había otro puente, tal vez similar al de A Ferrería, del
que todavía se conservan los pilares, las únicas partes del pontón
que no eran de madera. El resto se lo llevaban por delante con
frecuencia las crecidas salvajes del Xares, hasta que finalmente
quedó abandonado y con él la ruta que desde Petín y A Rúa se dirigía
pasando por Alberguería (parada obligatoria) y Lamalonga, ya en las
tierras altas de A Veiga, hasta el pueblo Leonés de Porto, donde no
era infrecuente viajar a pie o a caballo desde A Rúa en busca de
cabritos o corderos de calidad y de paso llevar algunos odres de
buen tinto valdeorrés que siempre eran bien recibidos.

Al otro lado del rio puede
observarse la cicatriz de una pista de reciente
construcción que va desde S. Fiz hasta muy cerca del
santuario del Cristo de la Ascensión.
En cuanto a la
Ferrería, parece que funcionaba desde la antepenúltima década del
siglo XIX o incluso antes y debió entrar en declive aproximadamente a
finales de la década de los 80-principios de los 90 de dicho siglo.
Según me comentó
un paisano de S. Martiño en esta Ferrería no solamente se forjaba el
hierro si no que se realizaba el proceso completo, desde la
extracción del mineral bruto hasta la elaboración final aprovechando
la energía hidráulica proporcionada por una pequeña presa hecha en
el río Xares para el manejo de martillos y fuelles neumáticos para
trabajar el metal. Esto del procesado completo hay que reconocer que
despierta ciertas dudas pero en fin... eso es lo que cuentan.

En la parte de atrás del balneario,
huerta, jardín y al fondo, a la sombra de unos quercus
se encuentra el merendero, en un otero o balcón hacia el
cañón del Xares.
Otra pista que nos
puede hacer pensar en que Mondón no nació siendo o para ser un
balneario es la considerable distancia a la que se encontraba el
propio manantial de aguas ferruginosas. Es lógico suponer que siendo
de otra forma se habría edificado más cerca sino encima de dicho
manantial.
Por informaciones a las que
tuve acceso posteriormente, podemos decir que el manantial de aguas
ferruginosas estaba a 700 m. del balneario.

Efectivamente en esta fotografía enviada por Ramón
Vega, biznieto de los dueños se observa el manantial que
actualmente está totalmente cubierto de maleza e
inasequible. Estaba a una distancia aproximada de 700
metros de la casa y se trataba de un camino ancho... Los
agüistas tenían que ir todos los días dos veces hasta el
manantial a beber las aguas, a media mañana y a media
tarde. Lo mínimo eran nueve días seguidos...
También pueden ser
significativos otros detalles como la habilidad para trabajar el
metal del propio fundador del balneario, los añadidos que se
observan en algunas de las edificaciones.

Entrada al balneario. Hall y portón principal. Hoy
abandonado y destruido.
Además se dice que Don Emilio, de quien luego
hablaremos, viendo que mucha gente se desplazaba hasta la zona para
tomar las aguas, seguramente enviados por médicos de las villas del
oriente ourensano, se dio cuenta de que el asunto podría tener su
explotación comercial y fue quizás a partir de entonces cuando los
edificios serían paulatinamente ampliados hasta conformar una
pequeña plazoleta en la que aparte de las casas propias de la
familia se encontraba la hospedería en si, dotada de habitaciones
con servicios añadidos como cocina, horno, lavabos etc. Parece ser
que el régimen de hospedaje era en su mayoría de habitación con
derecho a cocina.

Entrada a
las habitaciones, pequeñas y funcionales. Había sobre treinta
habitaciones.

Filigrana
en el techo del Hall.

Cocina del
balneario.

Capilla,
tremendamente saqueada. Prácticamente queda lo que se ve.
Nota posterior sobre la capilla:

Fotografías de Laurentino López. A la izquierda el
edificio con campanil y a la derecha el altar.
Como los grandes Pazos, también
Mondón tenía su capilla particular, tenía
tribuna y retablo presidido por la imagen de San
Francisco Javier.
En la
fotografía se puede ver el campaníl de hierro
forjado, del que hoy ya no cuelga la campana porque
ha sido robada.
Comentario de Ramón Vega, biznieto de los antiguos
dueños.
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Balneario.
LA FAMILIA

Bien, vamos pues
con Don Emilio López, el fundador de Aguas Medicinales de Santo Tomas de Beto (Mondón). Lamento desconocer,
la primera vez que escribo este texto
el segundo apellido, me entero posteriormente que el segundo
apellido es López.

Fotografías de D. Emilio López y de su mujer Baselisa Rodríguez,
enviada por su biznieto Ramón Vega.
Si nos atenemos a
la fecha que se indica sobre la puerta de la capilla, sería en el
año 1903 cuando D. Emilio inauguró el establecimiento. También ahí
tenemos a la derecha del año 1903 las iniciales E. de Emilio y la L
de López del primer apellido.

Montaje en la que se ve el balneario y las
viviendas de servicio.
Debió ser D.
Emilio hombre trabajador y mañoso, de carácter independiente y
autónomo. Conocedor de todo tipo de disciplinas artesanales dominaba
especialmente la del cobre. Construía todo tipo de recipientes,
calderos, potes y alambiques con los que luego comerciaba en la
feria de S. Martiño, siendo a su vez este pueblo la principal vía de
aprovisionamiento y suministro para el balneario.
“…O vello era un
artista, facía de todo, hasta tanques de pedra para a auga…”
La esposa de Don
Emilio se llamaba Basilisa Rodríguez y según nos cuenta un anciano de Barxa al
que ya le cuesta un poco recordar …
"...Eu o vello xa
non o acordo pero a muller si, esta enterrada en S. Martiño e
chamábase Baselisa. Hoxe hai moitos panteóns pero daquelas era os deles os
únicos que había..."

La enorme brecha producida o
bien por el árbol al caer o por el mismo rayo que
derribó e éste. Más bien me inclino por la segunda opción, dada la
posición en que finalmente queda el árbol y el hecho
de que la fachada frontal permanece intacta.
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| Ramón López |
Vicente López |
Maruja López |
Laurentino López |
Fotografías
y nombres de los hijos, aportados por Ramón Vega biznieto de D.
Emilio. Ramón López foi abó de Ramón Vega.
Uno de sus
cuatro hijos, de nombres Maruja, Ramón, Laurentino y Vicente;
concretamente
Ramón, heredó las habilidades de su padre con el cobre llegando a
alcanzar cierta fama en la zona, “traballaba moi ben o cobre”.
Dominador también de las tecnologías de vanguardia llegó Ramón a
realizar un completo sistema de iluminación a base de carburo tanto
para las casas como para la pequeña plazoleta allí existente.
En cuanto a los
hijos, tenemos constancia de tres: el ya mencionado Ramón, Laurentino,
que sufrió un grave accidente que le llevó a la muerte tras caerse
del caballo y la hermana cuyo nombre era Maruja, quien junto con su
esposo Modesto del que luego hablaremos fueron los que regentaron el
balneario ya en los últimos años de actividad de éste.
"...nos tempos da guerra vivía ali o Modesto
que era o xenro do vello, que tuvo cinco fillos e a muller era unha
muller moi alta…”
Esta pareja tuvo cinco hijos de los que hasta
el momento apenas hay datos, únicamente que…
“…algunha das fillas xeica marcharon cara a
Buenos Aires…”
Tampoco hay datos con respecto a la esposa de
Ramón, aunque sí sabemos que tuvieron al menos tres hijos uno de
ellos cura, se llamaba Florentino y estuvo de coadjutor en la
iglesia de Fontei – A Rúa. Cuando el cura de Fontei murió, a
Florentino quisieron trasladarlo a Rubiá, pero él, molesto, ya que
su ilusión era quedarse en Fontei, decidió irse para Vigo. Otro
hermano parece que también estuvo para cura pero lo dejó. Estos dos
tenían una hermana cuyo nombre tampoco sabemos.
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Balneario.
OTRAS HISTORIAS

“…Non había
camelia ningunha por aquí, en toda a zona, mais cunha camelia desas que había no
Mondón; e as mozas cando era
para o Domingo de Ramos, levávamos as vacas a pastar a zona e
aproveitávamonos para pedirlle camelias; o dono facíanos traballar
un pouco e
despois daba unha camelia a cada unha, pero primeiro facíanos
traballar…”

Algunas de las otras casas.
Corredor o solaina que une las dos viviendas. Pasando
por debajo y siguiendo el camino (hoy prácticamente
inexistente) se iba al lugar donde se encuentra el
manantial. Intenté por tres veces encontrarlo pero me fué
imposible, El camino está impracticable o ya inexistente, acabas
sumergido en carqueixas y retamas de tres metros de
altura y completamente atascado.
Nota posterior: no me extraña ya que había unos
700 metros al manantial y está intrasitable.

Esta fotografía suministrada por Ramón Vega, en
comparación con la mía demuestra el grado de deterioro
que actualmente sufre este Balneario.
“…O balneario tiña
fonda e viña a xente farta de traballar e claro paraban alí algúns
ata quince
días, descansaban e comían ben e claro pasábanlle tódolos males ainda que non beberan a auga…parece que o vello trataba cós medicos
de cara a Trives e outras zonas, e estos mandávanlle moita
xente..."
D. Emilio, que
“…daquelas tiña algo de influencia nas cortes en Madrid…” solicitó
entonces una carretera de segunda, desde el alto de Otar de Pregos
pasando por Celavente y San Martiño hasta el balneario de Mondón. Si
bien esta solicitud fue en un principio rechazada por el que
entonces era alcalde de O Bolo y algún correligionario, personas que
no simpatizaban con D. Emilio, posteriormente fue aprobada en Madrid
y de allí se dio orden a las autoridades locales para su
construcción, pero a pesar ello, el alcalde y su amigo “…seguiron
tirando en contra…” y no queriendo quedar mal con Madrid dieron la
carretera por hecha antes de empezar.
Poco después Don
Emilio fallecía y era enterrado en Las Ermitas, la carretera no se
llegó a construir, hecho que en un principio no constaba en Madrid,
donde llegaron a existir planos y mapas de carreteras en los que
ésta aparecía. Tiempo después algunas personas llegaron de fuera,
mapa en mano, preguntando dónde estaba la dichosa carretera que
llevaba al balneario .

Souto da Ferrería. Seguramente
en este lugar este el puente que cruzaba el Xares y
la Ferrería.
En esta época
había (todavía existe y sigue siendo explotado) un enorme souto de
castaños bravos, llamado Souto da Ferrería, situado al otro lado del
río, una empresa llegó buscando castaños para postes de la luz etc.,
y se encontraron con que no había acceso para poder sacar la madera
de aquel terreno tan inaccesible. Se montó un aserradero sobre el
terreno y hubo que cortar la madera y sacarla a flote por el
río hasta Portomourisco.
Entre los
trabajadores que vinieron a cortar la madera se encontraba un tal
Modesto, que era “parrucho” (de la zona de Los Peares) conoció a una
de las hijas de D. Emilio y acabó casándose con ella y
estableciéndose en Mondón, siendo esta pareja los últimos que
regentaron el ya decadente Balneario de Mondón hasta que estos
fallecieron y fue quedando paulatinamente abandonado y el resto de
la familia disperso en la emigración.
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LEYENDAS

Según cuentan ancianos de
la zona las habilidades de Don Emilio con los metales eran tales que
llegó a fabricar "pesos de plata" exactamente iguales que los
auténticos. Dicen que poco antes de morir dijo a sus hijos que en
algún lugar de la montaña había dejado enterrado "un pote deles",
pero no dijo exactamente el lugar. Entonces, ya difunto el padre,
los hijos "anduveron cheiños de facer buracos no monte, mais non
atoparon o pote". Así que se supone que es probable que siga en el
mismo sitio donde el viejo lo enterró

Otra especie de
leyenda, cuenta que aproximadamente en algún año de la década de
los setenta se encontró en una estancia del balneario una vieja
maleta que contenía gran cantidad de documentos en Alemán, así
como símbolos fascistas, cruces gamadas y hasta alguna pieza de
uniforme del ejercito alemán de la segunda guerra mundial. Se
supone que todo esto pertenecía a un "pez gordo" de las S.S. que
al finalizar la guerra huyó y vino a ocultarse en el Balneario.
No se sabe si murió allí o se fue a Sudamérica. El paradero de
la maleta parece que hay alguien que lo conoce pero no lo dice.
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