¿Felipe IV en Alberguería?

Perdón por la broma, pero hay algo que da pie para ello. Verán.

    Sabido es que Alberguería era muy buena tierra de caza, especialmente de conejo. Esta especie era una plaga en aquella ladera de monte por donde se subía a Meda. (Cuando mi abuela se disponía a cocer empanada le decía a su Agustín: .- Mira, vou facer unha empanada, colle a escopeta e vai polo conexo. El  abuelo descolgaba su vieja escopeta, salía al campo y a los pocos minutos estaba de vuelta con la pieza cobrada).

 Felipe IV cazador.

 


 Autor: Diego Velázquez

 


 Fecha:1650 ?.

 


 Museo:Francia Castres Museo Goya


 
 

    Sabido es también que a los antiguos monarcas españoles la caza del conejo, fuese dentro o fuera, incluso lejos de palacio, era cosa que les volvía locos y su práctica no les dejaba tiempo para gobernar, por lo que tenían que valerse de validos para tal menester. El Don Felipe de nuestra historia se valió del Conde-Duque de Olivares, el mismo que, probablemente para revalidar su título (ironías de la vida) consiguió que los gallegos talasen sus olivos, para liberarse del impuesto que el todopoderoso Don Gaspar había establecido para financiar sus desastrosas guerras, que constituían su deporte favorito. ¿Vinieron por aquí esos deportistas?. Nada nos dice la historia a este respecto pero cabe la sospecha. De hecho el rey nos dejó, poco antes de morir, y en recompensa del buen trato recibido de nuestros antepasados, una moneda, con su majestuosa y barbada efigie, que allí ha permanecido desde aproximadamente 1663 hasta el 2006 en que alguien decidió que también emigrase. No iba a ser más, por muy Majestad que fuese Philippus IIII.

Lugar exacto en donde apareció la moneda de Felipe IV. Fue encontrada por Ovidio Prada  que escribe este artículo.

 

La moneda encontrada, un poco aumentada para que se vea sus inscripciones.

El otro lado de la moneda.

La opinión de un aficionado.

        Bromas aparte, y al margen de lo que algún experto en numismática nos quisiera aclarar, lo que sería de agradecer, el aficionado a estas cosas raras, piensa se trata de una moneda de 16 maravedis del año 1.663, acuñada en la Ceca de Madrid.

       En el anverso pone PHILLIPE  D G (D G quiere decir por la gracia de Dios) rodeando el busto del mismo rey. Y en el reverso HISPANIARVM REX 1663 ( rey de Hispania) alrededor de un escudo de armas donde pone a la derecha 16 que es el valor de la moneda y a la izquierda  MS que es la Ceca de Madrid.

      La moneda tenía un peso de 30 mg. Esta moneda se siguió acuñando hasta mediados del siglo XIX, con el mismo valor pero perdiendo peso, cada vez más degradada, al principio de vellón (aleación de plata y cobre) y después, a partir de Felipe V de cobre. Tiempos de mal en peor como de costumbre entre nosotros.

El ejemplar de nuestro caso, en un estado de conservación sorprendentemente bueno (casi diríamos, flor de cuño) apareció en Alberguería a pocos pasos del camino de Oleiros, en zona a veces embalsada, o sea, en tierras antaño de labor. Mide 25 mm. de diámetro y pesa 31 mg.

El equivalente en valor fiduciario, digamos efectivo, de este ejemplar en tiempos modernos sería el real aproximadamente que los más viejos de ahora recordamos haber usado de niños, en pequeñas cantidades, ¡ay! hasta que este material desapareció de la circulación a mediados del siglo XX. ¡Ni para pipas hoy en día!.

 

Nota del webmaster al artículo anterior:

El artículo anterior fue escrito por Ovidio Prada Tato  como una contribución curiosa a la página www de Alberguería. Realmente es curiosa la aparición de la moneda, que se nota lavada con los años.

Decir que la moneda,  que apareció efectivamente en Oleiros,  se la regaló Ovidio al que escribe la página www.

El valor por lo tanto, hoy en día, resulta incalculable; ya era un tesoro, en su momento, pero ahora es muchísimo más, toda vez que mi amigo Ovidio Prada nos ha dejado definitivamente el día 22 de octubre del 2008. Descanse en paz.

Donde estés Ovidio muchas gracias por tu amistad y  por todo lo que has hecho por mantener viva Alberguería.

¡Sempre Alberguería!. Cada vez sonará más fuerte...

Vovel a la página "O encoro do Umia" Saír